REDACCIÓN NACIONAL
Un fuerte terremoto sacudió a Colombia durante la mañana de este lunes 10 de agosto y causó afectaciones en diferentes ciudades del país, entre ellas Cali, donde se reportaron daños en edificaciones y desprendimientos de elementos de algunas de ellas.
El movimiento telúrico se registró hacia las 7:34 de la mañana y tuvo su epicentro en el departamento del Chocó. El Servicio Geológico Colombiano actualizó la magnitud del evento a 7,4, con una profundidad de 82 kilómetros. El sismo se sintió con fuerza en buena parte del territorio nacional.
En Cali, el movimiento provocó afectaciones en diferentes sectores. Se reportaron edificios con grietas y daños en fachadas, mientras que organismos de emergencia avanzaron en la revisión de las estructuras para determinar la magnitud de las afectaciones.
Imágenes registradas después del terremoto muestran elementos de algunas edificaciones que se desprendieron y cayeron sobre las calles. También se reportaron vehículos afectados por los escombros producto de los daños en las estructuras.
El fuerte movimiento generó además la evacuación preventiva de personas en distintos edificios y establecimientos, mientras se verificaba la seguridad de las construcciones.
Las autoridades mantienen activo el seguimiento a la emergencia y se espera que durante las próximas horas se consolide el balance de daños y de personas afectadas en Cali y en las demás zonas donde el terremoto fue sentido con mayor intensidad.
QUÉ HACER ANTES, DURANTE Y DESPUÉS DE UN TERREMOTO?
Colombia, zona de alto riesgo sísmico: “Todos los hogares deben tener un kit de emergencia contra terremotos”
Juan Miguel Hernández Bonilla
Colombia, como Turquía, es uno de los pocos países del mundo en los que confluyen tres placas tectónicas. La parte continental del país andino está ubicada sobre la placa Sudamérica, las islas de Gorgona y Malpelo están sobre la placa Nazca y las islas de San Andrés y Providencia sobre la Caribe. Esta locación geográfica en la punta norte de Sudamérica, privilegiada para el comercio y el turismo, hace que el país se asiente en una zona de alto riesgo sísmico. Así lo reconoce John Makario Londoño, doctor en geofísica de la Universidad de Kioto en Japón y actual director técnico de Geoamenazas del Servicio Geológico Colombiano. “Colombia está en una zona sísmicamente muy activa”, dice Londoño en entrevista con EL PAÍS. Y añade: “Cada mes tenemos al menos 2.500 pequeños sismos. Nos movemos. Eso es innegable”.
Además del triple choque de placas, Colombia está ubicada en el cinturón de fuego del Pacífico, la región más activa sísmicamente del planeta. Tiene, también, uno de los pocos nidos sísmicos de la región, un lugar en Santander en el que todos los días hay sismos. La suma de estos factores, dice Londoño, hace que Colombia esté siempre expuesto a “un sismo de magnitud considerable”.
Es imposible predecir la ocurrencia de un sismo de manera exacta, pero sí podemos saber en qué lugares y con qué intensidad pueden ocurrir”. Londoño cuenta que el Servicio Geológico tiene unos mapas históricos que muestran dónde y cuándo ocurrieron los terremotos más graves de los últimos cuatro siglos en Colombia.
El análisis de esos datos permite ver, por ejemplo, que el último gran terremoto en Bogotá fue hace más de 100 años, el 31 de agosto de 1917 a las 6 y 36 minutos de la mañana. Con este sismo se afectaron las cúpulas y las fachadas de la Catedral primada, de la iglesia de Monserrate y de San Francisco, entre otras. A pesar de no haber sido el epicentro de muchos sismos, la capital de Colombia tiene al menos tres fallas geológicas grandes alrededor que podrían afectar una parte importante de la ciudad por la expansión de las ondas.
El geólogo Flover Rodríguez, director de la Asociación de Geólogos y Geofísicos de la Energía de Colombia, afirma que al país todavía le hace falta mucho trabajo de prevención para resistir un terremoto como el que sufrió Turquía. “El 88% de los planes de ordenamiento territorial de los municipios en Colombia, que son los encargados de establecer las normas sísmicas, están desactualizados”, denuncia Rodríguez por teléfono, en entrevista con EL PAÍS. “Colombia está en mora de establecer una política clara de ordenamiento territorial para proteger a sus ciudadanos de la situación sísmica”.
A pesar de los avances que ha habido en las normas sismorresistentes en las grandes ciudades, todavía hay muchas construcciones que no cumplen con los requisitos mínimos de seguridad. “Muchísimas viviendas de interés social y popular no cumplen con estas normas”, se lamenta Londoño. Para él es casi seguro que si ocurre un terremoto de la magnitud del de Turquía, muchos edificios donde viven las familias más pobres de distintas regiones del país colapsarían. “Eso es un peligro grandísimo para la gente más vulnerable”.
QUÉ HACER
Antes
1 Desarrollar un plan de protección, seguridad y evacuación.
2 Conocimiento básico acerca de primeros auxilios y botiquín de emergencia.
3 Asegurar elementos altos ( estanterías, libreras o roperos) evitando tener objetos que puedan caer ante un movimiento.
4 Conocer la ubicación de llaves de gas, agua, fusibles de electricidad.
5 Eliminar obstáculos de las rutas de evacuación.
6 Ubicar y señalizar las zonas de seguridad y las rutas de evacuación.
7 Cuando los alumnos se encuentren en las aulas, mantener las puertas abiertas para facilitar la evacuación.
8 Realizar simulacros de evacuación en caso de terremotos, con el fin de instruir a las personas sobre las medidas a tomar y determinar si el plan de emergencia es efectivo.
Durante
El elemento principal es mantener la calma, ya que la muchos sufren heridas a consecuencia de cortaduras por cristales, caída de objetos, aglomeración de personas en escaleras y todo a causa del pánico. Para evitar estos accidentes proporcionamos algunas medidas que podrán ser efectivas ante un movimiento sísmico.
1 Se debe conservar la serenidad evitando el pánico o histeria colectiva.
2 Ubicarse en lugares seguros previamente establecidos, de no lograrlo debe refugiarse bajo mesas, pupitres o escritorios alejados de ventanas u objetos que puedan caer.
3 Colocarse en el piso con las rodillas juntas y la espalda hacia las ventanas.
4 Sujetar ambas manos fuertemente detrás de la cabeza, cubriéndose con ellas el cuello.
5 Esconder el rostro entre los brazos para proteger la cabeza, cerrar fuertemente los ojos.
6 Si es necesario evacuar el lugar, utilice las escaleras no ascensores.
7 Si esta en el patio permanezca lejos de edificios, cables de tendido eléctrico y ventanas.
8 Si va en vehículo o autobús, el conductor debe reducir la velocidad y detenerse en un lugar seguro. Asi también, las personas deben mantenerse en sus asientos hasta que todo vuelva a la normalidad.
Después
1 Observar si alguien esta herido y practicar primeros auxilios.
2 Dirigirse a las zonas de protección ya establecidas, sin perder la calma y sin alejarse del grupo.
3 No tocar cables de energía eléctrica que han caído.
4 Cerrar las llaves de gas para evitar cualquier fuga y usarlo nuevamente hasta que se halla realizado la inspección adecuada.
5 Controlar el flujo de agua y no utilizarlo hasta revisar alcantarillas.
6 Cerrar los circuitos de energía eléctrica para evitar accidentes por contacto con alambres caídos o un posible incendio.
7 No regresar a las áreas dañadas sin previa autorización.
8 Utilice el teléfono solo en llamadas urgentes.
9 Sintonizar la radio para conocer las medidas de emergencia adoptadas.
Es aconsejable que todo hogar tenga un pequeño maletín con agua potable, comida no perecedera, un radio, un pito y una linterna como forma de prevención.
Es necesario aumentar la inversión pública en campañas de prevención del riesgo para que las personas interioricen el peligro. “Desde el presidente de la República hasta el campesino de la vereda más alejada del país, todos deberían saber cuáles son los riesgos sísmicos del lugar en el que viven. Hoy en día no los saben”, dice Rodríguez. Y concluye: “Pareciera que en Colombia no nos interesa prevenir, sino esperar el desastre. No es suficiente un simulacro anual para prepararnos para un terremoto”.